Estoy realmente feliz de estar entre todos ustedes en este Primer Congreso Nacional de Televisión Digital Local y Autonómica. Feliz de estar aquí, en un momento tan importante para el futuro de las telecomunicaciones: a punto de iniciar una nueva singladura.
Incluso el entorno escogido me parece que es el más evocador para ello: un crucero en cuyo nombre figura grabada la palabra “visión”; un escenario, el puerto de Málaga, abierto al mundo, y sobre todo al Mediterráneo, a ese Mare Nostrum, que un día representó el orbe, y hoy sigue siendo seña de identidad de nuestra cultura. Y justo aquí, al lado, un elemento inequívocamente nuestro: el faro, la Farola, una Farola que a lo largo de dos siglos ha utilizado su frecuencia de destellos para avisar a los navegantes de la proximidad de Málaga. Una misión que hoy renuevan quienes han dado vida a este CONGRESO.
Estamos a punto de iniciar una nueva singladura en el mundo de las telecomunicaciones. Dentro de poco se encenderá un nuevo destello que va a transformar las televisiones. Será un destello digital. Con unas posibilidades insospechadas. Con una amplitud de miras sin precedentes.
Es, pues, el momento de mirar directamente a ese futuro. De mirarlo “Cara a Cara”, como adelanta el lema de este Congreso. Y sobre todo, de estudiarlo, de analizarlo en profundidad para extraer las máximas posibilidades de esa nueva revolución en las comunicaciones. Para que se deje sentir efectivamente en nuestro entorno y contribuya a humanizarlo. Para que esa futura televisión digital, local y autonómica, profundice en nuestros valores de “integración”, “identidad” y “proximidad”. Para que sea capaz de proyectar a todo el mundo la cultura de nuestro entorno.
No estamos sólo ante un gran reto. Estamos, sobre todo, ante un reto “posible” que a todos nos corresponderá materializar.
Ante nosotros tenemos ya el primer destello del futuro, es cierto, pero no nos dejemos deslumbrar solo por su brillo tecnológico. Debemos trabajar juntos por implantar, aquí también, la cultura de la calidad; por lograr la máxima calidad en los contenidos que van a llegar al espectador.
Es necesario hoy, por tanto, una reflexión seria, serena y rigurosa: una reflexión que va a tener lugar aquí, en esta ciudad, durante dos densas y apasionantes jornadas.
Felicitemos a quienes las han hecho posible. A la inquietud investigadora de los profesores de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, en particular, si se me permite, a nuestros queridos doctores, Juan Salvador Victoria y Alfonso Méndiz. A la asociación Española de Televisiones Privadas, Digitales Autonómicas y Locales, ASODAL. Y a la visión de futuro de la Asociación Málaga Valley E27.
Estoy segura que todos juntos harán posible que ese nuevo destello digital vaya más allá de su importancia tecnológica. Que sea un destello de calidad que nos identifique como malagueños, como andaluces.
Un destello, en fin, en el que podamos mirarnos. Todos los días. Cara a cara.
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